La actriz Claudia Black, conocida por su papel en “Star Wars: Ahsoka”, ha revelado las razones detrás de su decisión de no participar en la segunda temporada de la serie. La artista mencionó que las diferencias salariales y la falta de consideración hacia las responsabilidades de las mujeres en la industria fueron factores determinantes. “Algo tiene que cambiar”, afirmó la intérprete.
Black, quien dio vida a la Nightsister Klothow en la primera temporada de la producción de Disney+, explicó en una reciente entrevista con Bleeding Cool que la compañía, debido a las filmaciones en Londres, no pudo ofrecerle una remuneración que le permitiera cubrir sus gastos como madre soltera en Los Ángeles. “Disney, que está estructurando las cosas de manera diferente hoy en día, no podía pagarme lo que necesitaba para mantener todas mis responsabilidades en casa”, confesó la actriz. Esta situación la llevó a apartarse del proyecto para su continuación.
En conversaciones posteriores con The Hollywood Reporter, Black enfatizó que su objetivo al hablar públicamente es generar conciencia sobre la realidad que enfrentan las actrices, especialmente las madres solteras, en el mundo del entretenimiento. “Cuando hice la primera temporada, la gente asumía que ganaba cientos de miles de dólares. Nada más lejos de la verdad en un papel como este”, admitió, señalando que su pago “se acercaba más a lo que ganaba cuando tenía 19 o 20 años”.
La actriz también señaló una mentalidad prevalente en grandes corporaciones, donde se considera que los actores deben sentirse afortunados por participar en franquicias exitosas y aceptar pagos menores por la exposición o futuras oportunidades. “Mi problema es cuando esto se aplica a las mujeres”, argumentó Black, “otras personas que pudieron decir sí a este trabajo no tenían las mismas responsabilidades, y ese pensamiento no está diseñado en torno a la cantidad de trabajo invisible que hacen las mujeres en un hogar”.
Claudia Black concluyó expresando que si bien tiene una vida y una comunidad de apoyo sólidas, es crucial que estas dinámicas cambien y se discutan abiertamente. Reconoce los riesgos de hablar, pero considera que su decisión de retirarse y alzar la voz tiene un poder mayor, especialmente al no sentirse desesperada y al comprender la limitada seguridad laboral y psicológica que enfrentan las mujeres que expresan sus inquietudes en la industria.































