El empresario Sean Combs, recluido en la Institución Correccional Federal (FCI) Fort Dix en Nueva Jersey, organizó y financió la preparación de cenas de Acción de Gracias para sus compañeros de prisión. Combs, sentenciado a cuatro años de cárcel, colaboró con un grupo interno llamado Bankroll Bosses para llevar a cabo esta iniciativa, demostrando un gesto de solidaridad en una fecha significativa.
Según declaraciones de Combs a través de su representante al medio TMZ, él y otros reclusos adquirieron los alimentos en la comisaría de la prisión. Dedicaron dos días a la preparación de la comida, que incluía pavo asado, puré de papas, maíz y postre, distribuyéndola en todas las unidades habitacionales de Fort Dix. Dada la escasez de recursos, utilizaron tarjetas de identificación para cortar los alimentos y no tuvieron acceso a cocinas ni microondas.
“Acción de Gracias, para mí, se trata de asegurarme de que otros coman”, expresó Combs. “Todos extrañan a su familia. La gente se deprime durante las fiestas. Solo queríamos unirnos como una familia y hacer lo nuestro”, añadió el empresario, buscando crear un ambiente familiar y de apoyo mutuo.
Combs fue trasladado a Fort Dix en octubre, tras ser sentenciado por violaciones a la Ley Mann, relacionada con el transporte de personas para fines de prostitución. Además de la pena de prisión, se le impuso una multa de 500,000 dólares y cinco años de libertad supervisada. A pesar de las circunstancias, Combs destacó la “fuerte hermandad” y el apoyo mutuo entre los reclusos, describiendo la experiencia como “un pedacito de hogar en un lugar oscuro”.
Este acto solidario de Sean Combs busca aliviar la nostalgia y la depresión que suelen afectar a los reclusos durante las festividades, promoviendo un sentido de comunidad y esperanza dentro del penal.































