Las grandes empresas de entretenimiento parecen divididas sobre su estrategia en el sector del streaming, enfrentando la disyuntiva entre la expansión de su alcance y la búsqueda de la rentabilidad. Mientras ejecutivos como el CFO de Disney, Hugh Johnston, y el CEO de Paramount, David Ellison, enfatizan en llamadas de ganancias la importancia de las ganancias y el crecimiento de los ingresos, las ofertas agresivas de Black Friday sugieren una persistente necesidad de atraer a más usuarios.
Este año, plataformas como Disney+ y Hulu lanzaron un paquete a $4.99 por un año, un descuento significativo sobre su precio base. HBO Max ofreció su nivel con publicidad por $2.99 mensuales, y Apple TV sorprendió con una rebaja de más de la mitad a $5.99 por seis meses. Históricamente, Apple no solía participar en estas rebajas, lo que subraya su actual enfoque en aumentar la base de suscriptores de su servicio de streaming.
Sin embargo, no todas las compañías siguieron la misma línea. Paramount+ presentó un descuento menor, de $2.99 por dos meses, y Peacock no ofreció ninguna promoción directa, aunque se incluyó como beneficio para suscriptores de Walmart+. Netflix, por su parte, se ha mantenido consistentemente al margen de estas estrategias de descuentos masivos, consolidando su posición de liderazgo.
Las cuantiosas rebajas, especialmente en los niveles con publicidad de Disney+ y HBO Max, resaltan la complejidad de equilibrar la rentabilidad con la necesidad de captar un público amplio. La oferta de Apple TV, que carece de un nivel con anuncios, parece un esfuerzo por competir en un mercado saturado. A pesar de las presiones por la rentabilidad, la adquisición de nuevos suscriptores sigue siendo crucial, y estas ofertas podrían ser una muestra de que, si bien se busca la rentabilidad a largo plazo, el alcance sigue siendo un factor determinante en el presente.































