El programa “Dancing With the Stars” está experimentando un renacimiento sin precedentes en su temporada 34, logrando cifras de audiencia récord y una interacción del público nunca antes vista. La clave de este éxito, según sus productores, reside en la adaptación a las nuevas plataformas y a una nueva definición de lo que significa ser una celebridad en la era digital.
Conrad Green, showrunner del programa, y Deena Katz, directora de casting, revelaron en una conversación con The Hollywood Reporter los factores detrás de este fenómeno. “Mi primera tarea al regresar fue consolidar nuestra audiencia existente y asegurarme de que el programa se sintiera familiar”, explicó Green. “Luego, buscamos ampliar nuestro alcance para atraer al público más diverso posible”. Una estrategia clave ha sido el uso inteligente de las redes sociales, especialmente TikTok, que ha impulsado la viralidad del show.
El éxito de bailarines como Rylee Arnold y Ezra Sosa en plataformas sociales inspiró a otros participantes a compartir más contenido, generando un efecto dominó. “No obligamos a nadie a publicar en redes sociales”, afirmó Green. “Muchos de nuestros concursantes ven el beneficio de participar en esta conversación, es una estrategia que también surge de su propia motivación”. Esta flexibilidad ha sido crucial para mantener un ambiente orgánico y atractivo.
Deena Katz, quien ha estado en el programa desde sus inicios, ha redefinido el concepto de celebridad para “Dancing With the Stars”. “Hemos intentado durante mucho tiempo entender por qué las figuras con muchos seguidores en redes sociales no se traducían en audiencia televisiva”, señaló Katz. “El mundo de TikTok ha abierto algo nuevo; ahora, la gente sigue el programa para estar al día con lo que sucede en las redes sociales”. Figuras como Alix Earle y Whitney Leavitt, conocidas por su contenido en redes, han atraído a una nueva demografía, demostrando que los influencers son las “celebridades” modernas.
Aunque la temporada ha sido un éxito rotundo, también ha traído consigo un aumento de la negatividad en línea. Los participantes han enfrentado ataques y comentarios hostiles en redes sociales. “Es terrible”, lamentó Green. “Hay un elemento en las redes sociales donde algunas personas se sienten con derecho a ser crueles por deporte. Ha sido difícil para el elenco este año”. A pesar de esto, el programa continúa evolucionando, y queda por ver cómo manejarán estos desafíos mientras mantienen su popularidad.































