En un encuentro inusual en Los Ángeles, las estrellas de Hollywood Timothée Chalamet y Adam Sandler compartieron anécdotas sobre sus carreras, el cine y su pasión por el baloncesto. El evento, organizado por Vanity Fair en la Fairfax High School, reunió a ambos actores para una conversación que abarcó desde sus inicios hasta sus proyectos más recientes, culminando con un partido amistoso.
Chalamet y Sandler rememoraron su primer contacto en la película “Men, Women & Children” de 2014, donde las escenas del joven actor fueron eliminadas. “Me sentía abatido, y tú me diste una palmadita en el hombro al irte, significó mucho”, recordó Chalamet, aludiendo a un gesto de Sandler que marcó su conexión. La relación se fortaleció durante la promoción de “Uncut Gems”, película que Sandler protagonizó y Chalamet admiró profundamente. “Estaba besando el anillo”, confesó Chalamet sobre su entusiasmo por el filme, llegando incluso a ser cuestionado por Idina Menzel sobre su participación.
Durante la charla, que incluyó la proyección de clips de sus películas, ambos actores debatieron sobre sus roles. Chalamet elogió la actuación de Sandler en “Punch-Drunk Love”, calificándola como una de las más impactantes para su generación. “Ojalá tuvieras un hombre dorado en tu mano por ello, porque eres uno de los mejores actores”, afirmó Chalamet, refiriéndose al premio Oscar, y destacó la profundidad y matices de la interpretación de Sandler. Por su parte, Sandler recordó sus inicios en “Saturday Night Live” y compartió anécdotas sobre su afición al baloncesto, mencionando incluso a George Clooney como un gran jugador.
La conversación también abordó los desafíos de la fama y la presión mediática, especialmente para Chalamet, quien recientemente finalizó la filmación de “Dune 3”. Ambos coincidieron en la intensidad de la atención pública, aunque Sandler bromeó sobre cómo Chalamet podría haber provocado a los paparazzi durante sus encuentros de baloncesto. El evento concluyó con un partido de dos contra dos entre los actores y un par de admiradores, donde Chalamet y Sandler experimentaron una derrota inesperada, añadiendo un toque divertido al cierre de la velada.































