El actor británico Robert Aramayo, conocido por sus roles en “Game of Thrones” y “The Rings of Power”, se adentra en un desafío actoral diferente y profundamente humano en “I Swear”. La película, que narra la vida del activista John Davidson, quien padece el síndrome de Tourette, se estrena con elogios y pone de relieve la complejidad de esta condición neurológica. Aramayo asume el papel principal, buscando honrar la historia real de Davidson con autenticidad y respeto.
La elección de Aramayo para interpretar a John Davidson no fue a través de una audición tradicional. El director Kirk Jones, impresionado por el actor, lo llevó a Escocia para conocer al verdadero Davidson. Jones inicialmente consideró a una persona con Tourette para el rol, incluso al propio Davidson, pero la dificultad para actuar los tics a demanda llevó a la decisión de buscar un actor. “Tenía el deber de hacerlo bien, tanto para John como para la comunidad de Tourette”, afirmó Aramayo, quien confesó desconocer la condición más allá de los estereotipos iniciales, como la coprolalia (hablar obscenidades involuntariamente).
“I Swear” no se limita a la coprolalia, que afecta solo a una minoría con el síndrome, sino que explora otras facetas de la vida de Davidson, incluyendo pensamientos intrusivos y trastorno obsesivo-compulsivo (TOC). La película sigue la trayectoria de Davidson desde su adolescencia en la Escocia de los 80 hasta convertirse en una figura pública reconocida por su activismo. Un momento crucial del filme, y de la vida real de Davidson, ocurre cuando, a punto de recibir un MBE de la Reina Isabel II en 2019, grita “¡A la mierda la reina!”. Aramayo destaca la importancia de estos momentos, que podrían ser tomados a la ligera, pero que para Davidson implican enormes consecuencias.
Para prepararse, Aramayo convivió con Davidson, acompañándolo en su rutina diaria, trabajando en su centro comunitario y paseando a su perro. Se sometió a un riguroso entrenamiento para dominar el acento de la región de Borders y trabajó con coaches de movimiento. “Mi objetivo no era imitarlo, sino comprenderlo”, explicó el actor, cuya dedicación convenció tanto al director como al propio Davidson. La formación de Aramayo en la prestigiosa Juilliard, en lugar de las escuelas de arte dramático convencionales de Londres, subraya su camino único.
La película ha sido recibida con aclamación crítica tras su estreno en el Festival de Cine de Toronto y ya es un éxito en el Reino Unido, recaudando más de 6.5 millones de dólares. Aramayo ha sido nominado como mejor actor principal en los British Independent Film Awards y se perfila como un fuerte candidato para los BAFTA. “I Swear” ha sido adquirida por Sony Pictures Classics para su distribución en Estados Unidos, y se espera que su emotiva historia sobre empatía y comprensión resuene a nivel internacional, marcando un hito en la carrera de Aramayo al alejarse de los géneros de fantasía.































