La nueva comedia de acción de Amazon Prime Video, titulada ‘Playdate’, se estrena esta semana con las actuaciones de Alan Ritchson y Kevin James. La película, dirigida por Luke Greenfield y escrita por Neil Goldman, ha generado comentarios mixtos, destacando la labor del director de casting y del supervisor musical como los verdaderos motores creativos detrás de la producción. Su estreno busca ofrecer una alternativa de entretenimiento ligero, aunque las críticas iniciales sugieren que no alcanza las expectativas.
La trama gira en torno a Brian (interpretado por James), un padre recientemente desempleado que asume el rol de cuidador a tiempo completo para su hijastro Lucas (Benjamin Pajak), mientras su esposa retoma su carrera profesional. La dinámica familiar se complica cuando Brian intenta mejorar la relación con Lucas a través de una cita de juego en el parque, que resulta en un encuentro inesperado con Jeff (Ritchson) y su hijo CJ (Banks Pierce). Lo que comienza como una simple actividad paternal se transforma en una trama de acción cuando Jeff se ve envuelto en una persecución por parte de asesinos, arrastrando a Brian a una situación peligrosa y absurda.
La crítica señala que el guion de Goldman recurre a clichés y referencias a películas de los años 90 como ‘Reservoir Dogs’ y ‘Jurassic Park’, dando la impresión de un material desactualizado. A pesar de contar con un elenco de talento que incluye a Sarah Chalke, Alan Tudyk, Stephen Root e Isla Fisher, la dirección de Greenfield no logra revitalizar la narrativa. Las secuencias de acción y comedia, aunque acompañadas por éxitos pop de décadas pasadas, son descritas como predecibles y poco originales.
‘Playdate’ se presenta como una propuesta de entretenimiento que, según los primeros análisis, no exige gran atención por parte del espectador, permitiendo realizar otras tareas simultáneamente. A pesar de las limitaciones, la actuación de Alan Ritchson ha sido destacada como el principal elemento que mantiene a flote la película, gracias a su manejo del humor seco. La producción culmina con créditos que incluyen tanto bloopers como un videoclip musical, un intento adicional por parte de la cinta de ofrecer extras, aunque estos tampoco escapan a la crítica general de mediocridad.































