Netflix ha cerrado Boss Fight Entertainment, el estudio de producción de videojuegos que adquirió en 2022, según confirmó una fuente familiarizada con el asunto a The Hollywood Reporter. El cierre de Boss Fight marca un giro en la estrategia de la compañía dentro del sector de los videojuegos, que busca reenfocarse hacia otros géneros y plataformas.
Boss Fight Entertainment fue el estudio responsable del juego para móviles ‘Squid Game: Unleashed’, lanzado el año pasado, y de otros títulos de la serie ‘Netflix Stories’. Estos juegos buscaban adaptar propiedades intelectuales de la compañía a formatos interactivos. A pesar del cierre del estudio, tanto ‘Squid Game: Unleashed’ como los juegos de ‘Netflix Stories’ seguirán estando disponibles para los suscriptores.
La decisión de clausurar Boss Fight se produce en un momento en que Alain Tascan, jefe de videojuegos de Netflix, busca redirigir el enfoque de la empresa hacia juegos de fiesta, narrativos, infantiles y generales, priorizando las experiencias en pantallas de televisión sobre los dispositivos móviles. Esta nueva dirección se vio reflejada recientemente con el anuncio de Netflix sobre una serie de juegos de fiesta, incluyendo adaptaciones de ‘Boggle’ y ‘Pictionary’.
El cierre de Boss Fight es una clara señal de que Netflix aún no está satisfecho con el desempeño de su división de videojuegos. La compañía, que normalmente es reacia a las fusiones y adquisiciones, había adquirido tres estudios en 2021 y 2022 para impulsar este negocio. Sin embargo, la estrategia inicial enfocada en móviles parece no haber encajado con la preferencia de los usuarios por el contenido en pantallas de televisión.































