“El Conjuro: Últimos Ritos”, presentada como la “cuarta y final” entrega de la saga, ha roto récords de taquilla con casi $500 millones a nivel mundial. Su director, Michael Chaves, se encuentra ante la encrucijada de responder sobre el futuro de la franquicia y la posibilidad de una décima película en el universo de “El Conjuro”. “Está absolutamente terminada. Es el final definitivo. No habrá más películas de El Conjuro”, declaró Chaves con humor en apoyo al reciente lanzamiento digital de la película.
La cinta se siente como una despedida para los demonólogos Ed y Lorraine Warren, interpretados por Patrick Wilson y Vera Farmiga. El filme culmina con una visión profética de Lorraine sobre sus años restantes como abuelos. Sin embargo, en lugar de recapitular todas las amenazas demoníacas enfrentadas, “Últimos Ritos” opta por una historia familiar, centrada en la posesión de los Smurl en Pensilvania durante 1986. Chaves comparó esta decisión con la película “Logan”, prefiriendo una narrativa más íntima y enfocada en lugar de un gran despliegue de todos los villanos de la saga.
El desenlace de la película ve a Ed Warren, interpretado por Wilson, pasar simbólicamente la antorcha a su futuro yerno, Tony Spera (Ben Hardy), culminando en la boda de Tony con la hija de los Warren, Judy (Mia Tomlinson). Esta ceremonia sirvió como un homenaje, similar al funeral de Tony Stark en “Avengers: Endgame”, reuniendo a personajes conocidos de todas las películas de “El Conjuro” para agradecer a la familia que los protegió.
Actores como Lili Taylor y Mackenzie Foy regresaron como Carolyn y Cindy Perron, de la cinta original de 2013. Incluso el director James Wan hizo un cameo. Lamentablemente, conflictos de agenda impidieron el regreso de Joey King y Ron Livingston, quienes interpretan a otros miembros de la familia Perron. La ausencia más notable fue la de Taissa Farmiga, hermana de Vera Farmiga, quien dio vida a la Hermana Irene en las películas de “La Monja”. Aunque se confirmó su parentesco ficticio con Lorraine, problemas de logística y la complejidad de envejecer al personaje impidieron su aparición.
Michael Chaves, quien también dirigió a Taissa Farmiga en “La Monja II”, admitió que la idea de incluirla en la boda, a pesar de la diferencia de edad, “se volvió demasiado compleja”. A pesar de que Chaves le propuso a Taissa un cameo sin preocuparse por la brecha de edad, ella se encontraba rodando otro proyecto. Con este cierre, la franquicia parece haber concluido su ciclo principal, dejando a los fanáticos con un sentimiento de finalidad y nostalgia.































