El director Robert Eggers, conocido por su reciente película ‘Nosferatu’ (2024), ha escrito el prólogo para una nueva edición de ‘Drácula’ de Bram Stoker, publicada por Penguin Classics. Eggers, un confeso admirador del gótico, comparte su fascinación de toda la vida por el mito del vampiro y cómo este se relaciona con nuestros miedos y deseos más profundos. La reedición busca acercar la icónica novela de 1897 a una nueva generación de amantes del terror.
Desde su infancia, Eggers estuvo inmerso en el universo de los vampiros, desde disfraces de Halloween hasta libros ilustrados que detallaban el folclore vampírico. La imagen icónica del Conde Drácula, popularizada por Bela Lugosi en la película de 1931, marcó profundamente su imaginario, influyendo incluso en representaciones posteriores como las del libro infantil que leía. A pesar de las múltiples interpretaciones cinematográficas y literarias que siguieron, la figura de Lugosi se convirtió en el arquetipo de Drácula para la cultura popular del siglo XX.
Un punto de inflexión en su percepción fue el visionado de ‘Nosferatu’ (1922) de F.W. Murnau. La atmósfera inquietante y la actuación de Max Schreck cautivaron a Eggers, transformando la novela de Stoker en un cuento enigmático. A partir de entonces, se abrió a todas las facetas del mito vampírico, consumiendo desde la novela original hasta cómics y documentales sobre sus adaptaciones.
La influencia de Drácula en la vida de Eggers es palpable. Participó en adaptaciones teatrales de la obra durante su adolescencia y principios de su carrera, culminando con su propia versión cinematográfica de ‘Nosferatu’. A pesar de reconocer las limitaciones de Stoker como escritor, Eggers valora la versatilidad y adaptabilidad de la historia, considerándola una obra fundamental que ha moldeado su identidad como cineasta y su pasión por el género gótico.































