En la reciente edición de MIPCOM Cannes, la inteligencia artificial (IA) dejó de ser vista como una amenaza para convertirse en una oportunidad clave para la industria del cine y la televisión. Ejecutivos y creadores de contenido se reunieron para discutir cómo la IA, ejemplificada por el lanzamiento de Sora 2 de OpenAI, está transformando la producción y el consumo de medios.
Sean Atkins, CEO de Dhar Mann Studios, compartió su optimismo sobre las nuevas tecnologías, a pesar de reconocer “dolores a corto plazo” en la adaptación. Sora 2, una herramienta de texto a video que permite crear clips hiperrealistas e incluso insertar el rostro del usuario, generó inicialmente pánico en Hollywood. Sin embargo, en el mercado de contenidos de Cannes, se celebró como un avance que abre nuevas puertas creativas y de monetización.
La IA se integró en diversas sesiones del evento, con temas como “Monetizando Contenido en la Era de la IA” y “Nutriendo a Futuros Líderes Creativos con IA”. Damien Viel, director digital e de innovación de Banijay, destacó la importancia de haber preparado la infraestructura tecnológica y legal durante dos años. “Ahora estamos listos para empezar a colaborar con plataformas como YouTube”, afirmó, señalando que la IA permite optimizar la creación de clips cortos a partir de horas de contenido y detectar emociones para mejorar la búsqueda.
Viel también ve en Sora 2 una solución para el problema de la “centralidad del consumidor” en la televisión, permitiendo la creación de videos más largos que se ajustan a las nuevas formas de consumo a través de aplicaciones y redes sociales. La asociación de Banijay con YouTube, Creators Lab, busca aprender de los creadores exitosos para revitalizar formatos televisivos y construir el entretenimiento del futuro.
Aunque la generación de películas completas por IA ya es una realidad, el enfoque actual está en comprender las preferencias de la audiencia para crear experiencias más atractivas. Respecto a la posibilidad de usar “actrices” de IA, Viel considera que la tecnología aún carece de la profundidad emocional necesaria, priorizando la creatividad humana y los sentimientos. La controversia sobre el uso de talento generado por computadora, como el caso de Tilly Norwood, resalta el debate sobre la autenticidad y el impacto en los empleos de los artistas, con sindicatos como SAG-AFTRA oponiéndose firmemente a su adopción.































