La industria de Hollywood se encuentra en un momento crucial ante el lanzamiento de Sora 2, la nueva herramienta de inteligencia artificial de OpenAI, que permite crear videos hiperrealistas. Agencias de representación de talento como Creative Artists Agency (CAA) han expresado públicamente su preocupación, calificando el producto como un “riesgo significativo” para sus clientes y su propiedad intelectual.
Sora 2, una aplicación de video al estilo TikTok que debutará el 30 de septiembre y requiere invitación, genera clips utilizando el rostro de los usuarios y puede recrear personajes de grandes estudios con el parecido de estrellas. La CAA, que representa a figuras como Brad Pitt y Scarlett Johansson, ha manifestado que esta tecnología podría ser un “uso indebido” de la innovación, exponiendo a sus representados y su trabajo a peligros. La agencia enfatiza la necesidad de “control, permiso de uso y compensación” para sus clientes.
Esta postura difiere ligeramente de la de su competidora WME (William Morris Endeavor), que notificó a OpenAI la exclusión de todos sus clientes de la última actualización de Sora, independientemente de los derechos de propiedad intelectual. Otras agencias importantes, como United Talent Agency y Gersh, aún no han emitido comunicados oficiales sobre el tema.
La Motion Picture Association (MPA), que agrupa a gigantes como Disney, Netflix y Warner Bros. Discovery, también se pronunció recientemente. Su presidente, Charles Rivkin, señaló que OpenAI “debe reconocer que sigue siendo su responsabilidad, no la de los titulares de derechos, evitar la infracción en el servicio Sora 2” y exigió acciones inmediatas.
El debate se centra en cómo OpenAI abordará las preocupaciones sobre derechos de autor y compensación a los creadores. Sam Altman, CEO de OpenAI, reconoció la importancia de que los titulares de derechos decidan cómo proceder, aunque anticipó “una tasa de cambio muy alta” en sus productos. La CAA se mantiene firme en su compromiso de proteger a sus clientes y espera soluciones concretas por parte de OpenAI para abordar estos “problemas críticos”.































