El comediante Bill Burr arremetió contra sus críticos por su participación en el Festival de Comedia de Riad, calificando a quienes lo cuestionaron como “hipócritas” y defendiendo su decisión de presentarse en Arabia Saudita. Burr, conocido por su humor directo y a menudo controvertido, hizo estas declaraciones durante una grabación en vivo de su podcast “Conan O’Brien Needs a Friend” en el Teatro Fonda de Hollywood.
El incidente se remonta a la participación de Burr y otros 50 comediantes de renombre en el Festival de Comedia de Riad, que tuvo lugar entre el 26 de septiembre y el 9 de octubre. El evento, que contó con la presencia de figuras como Dave Chappelle y Kevin Hart, generó una ola de controversia debido al historial de Arabia Saudita en materia de derechos humanos y opresión. Comediantes como Marc Maron y David Cross expresaron su desaprobación.
En respuesta a las críticas, que surgieron principalmente en redes sociales, Burr había defendido previamente su experiencia en Arabia Saudita y Bahréin en su propio podcast, describiéndola como “una experiencia alucinante” y un paso positivo para la región. Sin embargo, su tono cambió drásticamente en la reciente aparición, donde acusó a los críticos de actuar bajo la influencia de bots y de una hipocresía generalizada, comparando la situación con la mano dura en Estados Unidos respecto a la inmigración.
Burr también defendió a colegas como Jessica Kirson, quien recibió críticas por su actuación y posteriormente donó sus honorarios a una organización de derechos humanos. El comediante reiteró que no le preocupa el impacto en su carrera y que prefiere la realidad de lugares como el aeropuerto de Los Ángeles (LAX) a la hipocresía que percibe en sus detractores. La controversia subraya el debate ético en torno a la participación de artistas occidentales en eventos en países con historiales cuestionables de derechos humanos.































