En el Festival Internacional de Cine de Busan, Corea del Sur, se está presentando “Time of Cinema”, una obra del director Lee Jong-pil que busca revalorizar la experiencia colectiva de ver películas en salas oscuras. La película, dividida en dos partes, explora la magia del cine en una era dominada por el contenido digital, recordando al público por qué ir al cine sigue siendo una experiencia significativa y memorable.
La primera parte del filme, “Chimpanzee”, sigue a tres personas cuyas vidas se entrelazan tras ver una película sobre simios en los años 70. Sus conversaciones y diversas interpretaciones sobre el mensaje de esa obra reflejan la dinámica de cómo compartimos y entendemos el arte cinematográfico. El director Lee Jong-pil busca evocar la sensación de estar inmerso en una historia, cuestionando su veracidad y cómo las percepciones pueden cambiar con el tiempo, rememorando sus propias experiencias formativas con películas como “Forrest Gump”.
“El cine no es solo otro tipo de consumo de contenido, sino una experiencia especial que perdura como recuerdo”, explica Lee. Añade que la anticipación antes de la proyección y la reflexión posterior a la misma forman parte esencial de la experiencia cinematográfica, más allá del metraje mismo. Esta visión se alinea con la segunda parte de la obra, dirigida por Yoon Ga-eun, que se enfoca en el proceso de creación cinematográfica, mostrando a un equipo de filmación trabajando con un grupo de jóvenes actrices.
“Time of Cinema” llega en un momento crucial, coincidiendo con la 30ª edición del Festival de Busan y en un contexto global donde las salas de cine luchan por mantener su relevancia frente a la multiplicidad de ofertas de entretenimiento. Ambos cineastas desean reafirmar el valor intrínseco de la experiencia cinematográfica, invitando al público a descubrir en el cine un espacio para la reflexión personal y el autodescubrimiento a través de las vidas ajenas proyectadas en pantalla.































