La aclamada Saoirse Ronan da vida a un personaje complejo y poco convencional en “Bad Apples”, el esperado debut en inglés del director sueco Jonatan Etzler. La película, que se estrena este viernes en la sección Nuevos Directores del Festival de San Sebastián, explora las zonas grises de la moralidad y las difíciles relaciones entre adultos y niños en el sistema educativo.
Etzler reveló a The Hollywood Reporter que Ronan fue su elección principal para el papel de Maria, una maestra abrumada por su clase y que toma una decisión drástica al retener a un alumno problemático en su sótano. “Le enviamos el guion y respondió en una semana”, comentó el director, destacando el entusiasmo de la actriz irlandesa por interpretar a un personaje alejado de sus roles habituales, a menudo de “buen corazón”. La película, adaptada por Jess O’Kane de la novela de Rasmus Andersson, traslada la historia de Suecia al sur de Inglaterra, examinando la vulnerabilidad social.
“Bad Apples” no teme plantear preguntas incómodas sobre nuestra complicidad en el sufrimiento ajeno y los compromisos morales que hacemos a diario, según Etzler. Sin embargo, el director enfatiza que la cinta también ofrece una mirada humorística y ligera sobre las dificultades de la profesión docente. “Sería una película muy deprimente si no fuera divertida y si no tuviera tanta ligereza y entretenimiento al abordar estos temas”, afirmó, tras su reciente estreno en Norteamérica en el Festival de Toronto.
Etzler, conocido por trabajos anteriores como “One More Time” (2023), considera que el Reino Unido comparte con Suecia una afinidad por el humor negro y la capacidad de generar incomodidad en el espectador. La elección del inglés como idioma para su debut se debe a la “variedad y posibilidades” que ofrece el idioma para su narrativa. La actuación de los jóvenes actores, especialmente la de Eddie Waller como el conflictivo Danny, ha sido elogiada por su profesionalismo y la profundidad con la que capturan la esencia de sus personajes, reflejando la negligencia que pueden sufrir los niños.
La película busca generar reflexión sobre cómo la sociedad trata a sus miembros más vulnerables, presentando a personajes como Danny y Pauline como reflejos de la falta de afecto en sus vidas. Etzler espera que “Bad Apples” resuene en el público europeo de manera similar a como lo hizo en Norteamérica, invitando a una discusión sobre la complejidad de la condición humana.































