El legendario actor y fundador de Sundance, Robert Redford, conocido por su puntualidad tardía pero siempre adelantado a su tiempo, ofreció una conversación reveladora en Nueva York. Redford, una figura icónica de Hollywood, demostró ser un conversador enfocado, inteligente y sorprendentemente directo, rompiendo con su reputación de impuntualidad en un encuentro de dos horas y media que abarcó su prolífica carrera.
Redford describió su juventud en Santa Mónica como una búsqueda de libertad, sintiendo una “sofocación” que lo impulsó a romper las reglas y buscar horizontes más allá de su entorno. Aunque soñaba con ser artista en París, su camino lo llevó a la actuación tras abandonar la Universidad de Colorado. Pronto encontró el éxito en la televisión y en el teatro con “Barefoot in the Park”, consolidando su fama con películas como “Butch Cassidy and the Sundance Kid” junto a Paul Newman, un proyecto que, según Redford, fue posible gracias al apoyo de Newman, reconociendo la seriedad de Redford con la actuación.
La crítica, incluida Pauline Kael, reconoció el talento innato de Redford para el medio cinematográfico, a pesar de que algunos críticos inicialmente subestimaron su trabajo. Durante la llamada “segunda edad de oro de Hollywood” en los años 70, Redford fue una figura central con películas como “The Sting” y “The Candidate”, además de romances como “The Way We Were”. Su influencia se extendió más allá de la actuación, siendo clave en la producción de “All the President’s Men”, donde defendió una visión centrada en el periodismo como héroe de la historia, incluso en desacuerdo con el director sobre el final de la película.
Sin embargo, la carrera de Redford no estuvo exenta de controversias o decisiones cuestionables. Se rumorea que se retiró del proyecto “The Verdict”, dejando al director y escritor James Bridges en la incertidumbre sobre su participación debido a su supuesta negativa a interpretar a un personaje alcohólico, un incidente que Bridges describió como una falta de profesionalismo por parte del asistente de Redford. A pesar de estos percances, la trayectoria de Redford lo consolida como una figura fundamental y multifacética en la historia del cine.































