El comediante Stephen Colbert defendió públicamente a su colega Jimmy Kimmel, quien fue suspendido temporalmente de su programa “Jimmy Kimmel Live!” por un chiste considerado ofensivo. La controversia surgió tras un monólogo en el que Kimmel insinuó una conexión entre el presunto asesino de Charlie Kirk y el sector republicano MAGA, lo que generó críticas y presiones de patrocinadores y afiliados de ABC hacia Disney, propietaria de la cadena.
Kimmel Live! fue suspendido el miércoles, dos días después de que el presentador hiciera comentarios sobre el caso Kirk. Según reportes, ejecutivos de ABC mostraron preocupación por la reacción pública ante el chiste de Kimmel. La controversia se intensificó cuando el presidente Trump y otros miembros del ala derecha criticaron la caracterización política del acusado. Ante esto, la cadena Disney recibió presiones para tomar medidas.
En respuesta a la suspensión, Colbert aprovechó su propio programa, “The Late Show”, para expresar su apoyo. Leyó un informe de Rolling Stone que sugería que algunos ejecutivos de ABC estaban “orinándose todo el día” por la reacción al monólogo de Kimmel. Colbert ironizó que esto demostraba que el programa era “número uno en streaming”.
Adicionalmente, el presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), Brendan Carr, elogió a las cadenas locales por cancelar la transmisión de Kimmel, alentando a “oponerse a la programación de Disney que consideren que no cumple con los valores comunitarios”. Colbert respondió a esto defendiendo la “libertad de expresión”, recibiendo una fuerte ovación del público.
La situación subraya el tenso debate sobre los límites del humor en televisión y la influencia de la política en las decisiones editoriales de las cadenas de medios.































