El Festival Internacional de Cine de Busan (BIFF) celebra su 30 aniversario esta semana, marcando una improbable historia de éxito de tres décadas que ha elevado el cine coreano a la prominencia mundial. Lanzado en 1996 como el primer festival internacional de cine de Corea, un evento “pequeño pero prestigioso” con 169 películas de 31 países, el BIFF se ha convertido en la mayor muestra de cine de Asia. A lo largo de los años, el festival ha ayudado a descubrir a muchos directores asiáticos que ahora son considerados algunos de los principales autores del mundo, como Bong Joon-ho, Park Chan-wook y Lee Chang-dong, quienes vieron sus primeras obras acogidas en Busan, junto a autores regionales como el japonés Hirokazu Kore-eda, el chino Jia Zhangke y el iraní Jafar Panahi, impulsando así la “ola coreana” y el ascenso del contenido asiático a nivel mundial.
Esta edición, que se desarrolla del 17 al 26 de septiembre, llega tras años turbulentos que pusieron a prueba la resiliencia del festival. El BIFF se destacó en 2014 por proyectar el documental político “The Truth Shall Not Sink with Sewol” contra la presión gubernamental, lo que provocó una dura reacción de las autoridades conservadoras y la destitución temporal de su director, Lee Yong-kwan. Más recientemente, escándalos internos sacudieron la organización en 2023, con la renuncia del director Huh Moon-young en medio de acusaciones de acoso sexual y encubrimiento, lo que amenazó la viabilidad del festival de ese año.
Sin embargo, Busan ha emergido de este período oscuro con un renovado sentido de propósito. Un nuevo equipo directivo, encabezado por el director del festival Jung Han-seok y el presidente Park Kwang-su, tiene la tarea de restaurar la estabilidad y la ambición. Han introducido por primera vez una sección de competición oficial y los “Busan Awards”, uniéndose a la categoría de festivales globales de primer nivel que otorgan premios de gran prestigio.
La 30ª edición del BIFF es considerada la más monumental de su historia, con una selección oficial de 241 películas de 64 países, además de programas comunitarios. La apertura del festival con “No Other Choice”, la última obra de Park Chan-wook, simboliza el camino recorrido por el cine coreano, cuya fama internacional ha crecido exponencialmente. La presencia de estrellas como Lee Byung-hun, quien se destacó en “Squid Game”, y figuras de renombre como Guillermo del Toro y Michael Mann, subraya la importancia del evento.
Por primera vez en sus 30 años de historia, Busan alberga una competición oficial, un paso que señala su ambición de competir al nivel de Cannes, Venecia y Berlín. Esta nueva sección presenta 14 películas asiáticas, incluyendo el debut como director de Shu Qi y la nueva obra de Bi Gan. El director coreano Na Hong-jin preside el jurado. Netflix también tendrá una presencia destacada, mostrando su contenido asiático y global, consolidando la posición del BIFF como un evento cinematográfico crucial para Asia y el mundo.































