Las adaptaciones televisivas de videojuegos están atrayendo a millones de nuevos jugadores, según revela un reciente estudio de Ampere Analysis. Las series y películas basadas en títulos populares están generando un crecimiento promedio del 140% en la base de jugadores, una cifra significativamente mayor que la observada con otro tipo de promociones.
El análisis destaca que las adaptaciones televisivas, en particular, impulsan un aumento del 203% en los jugadores, mientras que las películas logran un crecimiento promedio del 48%. Un ejemplo claro es la serie “Fallout” de Amazon Prime Video, que incrementó los usuarios activos mensuales (MAU) del videojuego en un 490%. De hecho, el 80% de los 14 millones de nuevos jugadores de “Fallout” lo hicieron por primera vez gracias a la serie.
Otro caso relevante es “The Last of Us” de HBO, que sumó más de cuatro millones de nuevos jugadores a la franquicia. La serie elevó el compromiso con la franquicia en un promedio del 150%, superando los incrementos logrados por el lanzamiento de “The Last of Us Part II” remasterizado en PS5 (+70%) y la inclusión de “The Last of Us Part I” en PlayStation Plus (+29%).
Incluso adaptaciones que no han sido grandes éxitos de crítica, como la serie de anime “Devil May Cry” de Netflix, han mostrado un impacto notable. A pesar de no ser un éxito masivo, la serie animada provocó un aumento del 358% en jugadores en abril en comparación con marzo, demostrando el poder de estas conversiones.
El estudio de Ampere Analysis incluyó títulos como “Fallout”, “The Last of Us”, “Halo”, “Twisted Metal”, “Borderlands”, “Five Nights at Freddy’s”, “Gran Turismo”, “Minecraft” y “Until Dawn”. “Minecraft”, por ejemplo, vio un aumento del 30% en sus MAU tras el estreno de su película, lo que demuestra el efecto multiplicador incluso en franquicias ya consolidadas.
Los expertos predicen que esta tendencia continuará, con próximas adaptaciones de “Call of Duty”, “Life is Strange” y “Dark Deception”. Estas producciones actúan como “supercargadores” para las bases de jugadores, atrayendo a nuevas audiencias y revitalizando el interés en los títulos originales, creando así relaciones beneficiosas tanto para las editoras de videojuegos como para los estudios de cine y televisión.































