El Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF) parece estar recuperando su brío tras varios años de menor protagonismo. La reciente edición, que concluyó el domingo, ha dejado señales alentadoras de que el festival canadiense podría estar reencontrando su lugar en la temporada de premios y en el mercado cinematográfico global.
La película ‘Hamnet’, dirigida por Chloé Zhao, se alzó con el prestigioso Premio del Público, un galardón que en el pasado ha impulsado a filmes como ‘Nomadland’ hacia el Oscar. La adaptación de la novela de Maggie O’Farrell, que ya había sido aclamada en Telluride, consolida a este drama respaldado por Amblin como un fuerte contendiente en la carrera por los premios. La actuación de Jessie Buckley y la participación de Paul Mescal han sido puntos altos.
Otros filmes destacaron en la votación del público, como ‘Frankenstein’ de Guillermo del Toro, que obtuvo el segundo lugar, y thrillers internacionales como ‘No Other Choice’ de Park Chan-wook y ‘Sentimental Value’ de Joachim Trier. La elección del público en Toronto reafirma su capacidad para identificar películas que conectan con la audiencia.
En el apartado comercial, el festival también mostró signos de vitalidad. La adquisición de los derechos de ‘Obsession’ por $15 millones por parte de Focus Features, en una intensa puja, marcó la mayor transacción del evento y la primera operación de ocho cifras del TIFF en varias ediciones. Esto subraya la resiliencia del cine de género en un contexto donde estudios y plataformas son más cautelosos.
Sin embargo, la actividad de ventas fuera de este gran acuerdo fue moderada. A diferencia de años anteriores, las grandes plataformas de streaming se mantuvieron al margen, reflejando una mayor exigencia por parte de los compradores, quienes buscan no solo calidad artística sino también un claro potencial comercial y de distribución.
Este panorama plantea interrogantes sobre la nueva iniciativa del TIFF de lanzar un mercado oficial de contenidos en 2025, buscando centralizar las transacciones. Si bien podría posicionar a Toronto junto a otros mercados importantes, existe la preocupación de que su fecha, cercana a Cannes, y la cautela actual de la industria, puedan afectar su éxito.
A pesar de las dudas sobre el mercado, la edición de este año del TIFF ha dejado una impresión positiva. Con salas llenas, la presencia de estrellas y una combinación de acuerdos comerciales y expectación por los premios, el festival ha mostrado signos de recuperación, sintiéndose ‘vivo de nuevo’, según algunos distribuidores.































