El creador de “Downton Abbey”, Julian Fellowes, reflexiona sobre los 15 años liderando la aclamada serie y las películas derivadas, marcando el final de una era con la tercera entrega cinematográfica, “Downton Abbey: The Final Act”, dedicada a la icónica Maggie Smith. Fellowes, quien también es conocido por su guion ganador del Oscar para “Gosford Park”, comparte sus pensamientos sobre el momento adecuado para dejar ir un proyecto tan exitoso.
La trayectoria de Fellowes con “Downton Abbey” abarca seis temporadas de televisión (2010-2015) y tres películas. La decisión de concluir la saga con “The Final Act” se basó en la idea de mantener la calidad y evitar la repetición. “Sentimos que si había una tercera película, queríamos que estuviera marcada por Maggie”, confesó Fellowes, destacando la presencia de Smith como un elemento clave para el cierre. Fellowes recordó cómo Smith, a quien conoció hace 25 años durante la filmación de “Gosford Park”, demostró su talento al salvar una línea de diálogo crucial que el director Robert Altman dudaba en incluir.
En la última película, la familia Crawley se enfrenta una vez más a los cambios del mundo moderno, mientras personajes como Mary (Michelle Dockery) y los Sres. Crawley (Elizabeth McGovern y Hugh Bonneville) lidian con escándalos y crisis financieras. Fellowes enfatizó que el final de la historia, con Mary al mando y sus padres en la casa de campo, fue una conclusión natural. “No soy fanático del pelo empolvado y la actuación con bastón tambaleante. Para continuar, estaríamos forzando la suerte y eventualmente nos enfrentaríamos a la Segunda Guerra Mundial”, explicó sobre la decisión de no extender la narrativa más allá de ese punto.
Fellowes expresó su gratitud por el gran éxito que “Downton Abbey” tuvo en Estados Unidos, recibiendo numerosos premios como Emmys y Globos de Oro, a pesar de un reconocimiento más limitado en su país de origen, el Reino Unido. Atribuye la popularidad del programa a su calidez y optimismo, y a la forma en que retrató a sus personajes sin caer en estereotipos simplistas. “La gente a menudo me pregunta por qué creo que el programa fue tan popular, pero creo que una de las razones principales es que nos gustaba la Sra. Patmore y nos gustaba Violet Grantham”, señaló Fellowes.
Al reflexionar sobre los momentos más memorables de la serie, Fellowes mencionó la muerte de Sybil, la escena de Edith siendo abandonada en el altar y un emotivo encuentro entre Mary y Violet. Fellowes también destacó la profesionalidad de actrices como Maggie Smith y Michelle Dockery, quienes no tuvieron reparos en interpretar a personajes con comportamientos cuestionables, algo que, según él, sorprende en muchos actores de mayor trayectoria. Fellowes concluyó que, en la vida, es importante saber cuándo dar por terminadas las cosas, y sintió que era el momento adecuado para cerrar el ciclo de “Downton Abbey”.































