El director Bobby Farrelly, conocido por “Tonto y Retonto”, presenta “Driver’s Ed”, una comedia de carretera que se aleja del humor grueso de sus trabajos anteriores. La película, que tuvo su estreno mundial en el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF), sigue a un grupo de estudiantes en un viaje inesperado. A pesar de su tono más ligero, la cinta destaca por las actuaciones de su joven elenco.
“Driver’s Ed” narra la historia de Jeremy (Sam Nivola), un estudiante de secundaria preocupado por su relación universitaria. Convencido de que su novia ha terminado con él, decide emprender un viaje a Chapel Hill, Carolina del Norte, para aclarar sus dudas. Lo acompañan tres compañeros de clase: Evie (Sophie Telegadis), la cínica Apurna (Mohana Krishnan), la mejor estudiante, y Yoshi (Aidan Laprete), el peculiar traficante de la escuela. El viaje se realiza en el KIA amarillo de su instructor de manejo, el peculiar Sr. Rivers (Kumail Nanjiani), quien tiene ambos brazos enyesados.
La trama, escrita por Thomas Moffett, se desarrolla a un ritmo pausado, comparado por algunos con un “paseo dominical” más que con una aventura emocionante. Sin embargo, la película funciona como un vehículo para el autodescubrimiento, donde los personajes comparten sus miedos y secretos. Eventualmente, llegan a una fiesta de hermandad donde los jóvenes encuentran sus parejas, culminando en un final que evoca el estilo de John Hughes. La actuación de Aidan Laprete como Yoshi ha sido particularmente elogiada por su entrega cómica.
La película, que dura 1 hora y 42 minutos, aún no cuenta con un distribuidor estadounidense, aunque Prime Video ha adquirido los derechos para Canadá. “Driver’s Ed” aprovecha el talento joven, similar a cómo los hermanos Farrelly impulsaron las carreras de actores como Jim Carrey en el pasado. A pesar de su enfoque más conservador y un aire ochentero, la cinta cumple su objetivo de entretener, aunque para algunos críticos resulte poco inspirada.































