El anime japonés “Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba – To the Hashira Training” (nombre tentativo para “Infinity Castle”) está rompiendo récords en su debut en Estados Unidos, consolidándose como un fenómeno taquillero. La película, distribuida por Crunchyroll, propiedad de Sony, ha superado todas las expectativas, atrayendo a multitudes de fanáticos y críticos por igual.
Se proyecta que la cinta, basada en la popular serie de manga y anime, alcance entre 56 y 65 millones de dólares durante su primer fin de semana en Norteamérica. Estas cifras superan significativamente las estimaciones iniciales, que oscilaban entre 35 y 40 millones de dólares. El éxito previo en Japón, donde debutó en julio, ya había anticipado su potencial global, acumulando cerca de 280 millones de dólares hasta la fecha.
“Infinity Castle” es la primera entrega de una trilogía cinematográfica que narra la batalla final de la aclamada serie “shonen”. Dirigida por Haruo Sotozaki y producida por ufotable, la película adapta el arco final de la obra de Koyoharu Gotouge. La trama sigue al Cuerpo de Cazadores de Demonios en su asalto contra el rey demonio Muzan Kibutsuji.
Este hito en la taquilla norteamericana se suma a sus impresionantes resultados en Japón y en pantallas IMAX a nivel mundial. La película ha sido cofinanciada por Aniplex, subsidiaria de Sony Group, y su distribución internacional ha estado a cargo de Toho, Aniplex y Crunchyroll.
La competencia en cines este fin de semana incluye “The Conjuring: Last Rites” de Warner Bros., que se espera quede en segundo lugar, y “Downton Abbey: The Grand Finale”, que apunta al tercer puesto. “The Long Walk” de Lionsgate y el reestreno de “Toy Story” de Disney completan los puestos más altos, mientras que “Spinal Tap II” se ubica más abajo en la lista.































