La familia esconde secretos oscuros: un cadáver en el sótano y una trama que pierde el rumbo.
Alex Winter, conocido por su trabajo documental, debuta en el cine de ficción con “Adulthood”, una sátira familiar que parte de un premisa intrigante: el descubrimiento de un cuerpo en descomposición en la casa de la infancia de los hermanos Megan (Kaya Scodelario) y Noah (Josh Gad). Este hallazgo los obliga a cuestionar la respetabilidad de su crianza suburbana, desenterrando secretos que apuntan incluso a sus propios padres.
La película, que tuvo su estreno mundial en el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF), promete una mezcla de humor negro y comentario social. Sin embargo, tras una primera mitad prometedora, la cinta comienza a perder cohesión. La trama se complica con la aparición de la cuidadora de su madre (Billie Lourd), quien reclama una suma de dinero a cambio de no revelar una supuesta confesión de asesinato, y la intervención de un peculiar primo (Anthony Carrigan), quien empeora la situación.
El elenco, encabezado por Scodelario y Gad, logra mantener el interés a pesar de las debilidades del guion. Gad interpreta a un hermano irresponsable y soñador, mientras que Scodelario da vida a una hermana pragmática que se ve arrastrada a una espiral de violencia. La ambientación, con bellos paisajes de Ontario, Canadá, y la mención de lugares emblemáticos como el SkyBridge, aporta un valor visual a la producción.
“Adulthood” se queda a medio camino entre la comedia negra y el thriller, sin lograr desarrollar completamente su potencial. A pesar de las buenas intenciones y las actuaciones sólidas, la ejecución final deja una sensación de oportunidad perdida, con un desenlace abrupto que no convence.































