La actriz Tessa Thompson brilla en “Hedda”, una audaz y juguetona adaptación del clásico de Henrik Ibsen.
La película, presentada en el Festival Internacional de Cine de Toronto, traslada la acción del siglo XIX a los años 50 y da un giro moderno y diverso a la historia.
Nia DaCosta, directora de “Candyman”, regresa con su cuarto largometraje, una reimaginación que explora la energía sexual y el humor, muy alejada de sus trabajos anteriores en el género de terror y superhéroes. Thompson, quien ya había colaborado con DaCosta en “Little Woods”, se sumerge en un papel que desborda carisma y picardía.
Thompson encarna a una Hedda Gabler moderna, una joven recién casada que, a pesar de su aparente encanto, manipula a quienes la rodean para satisfacer sus propios caprichos. La trama se complica con la llegada de su examante, Eileen Lovborg (Nina Hoss), y la aparición de Thea (Imogen Poots), desatando una red de celos y planes maquiavélicos.
La película se centra en el empoderamiento femenino, mostrando a las mujeres rompiendo con los roles impuestos por la sociedad patriarcal. Mientras los personajes masculinos luchan por mantener el control, las protagonistas exploran sus deseos y utilizan su intelecto para desafiar las expectativas.
“Hedda” es un vibrante espectáculo que reafirma el talento de Thompson como estrella y el potencial creativo de DaCosta, quien demuestra una vez más su habilidad para contar historias únicas y cautivadoras.































