El actor James McAvoy debuta como director con “California Schemin'”, una comedia dramática que narra la insólita historia de dos jóvenes escoceses que se hicieron pasar por raperos californianos para triunfar en la industria musical. La película, presentada en el Festival Internacional de Cine de Toronto, se basa en hechos reales y ha sido elogiada por su encanto y actuaciones.
La trama sigue a Billy Boyd y Gavin Bain, un dúo de hip-hop conocido como Silibil N’ Brains, quienes, ante la dificultad de establecer credibilidad con su marcado acento escocés, deciden inventar una historia y un origen ficticio en el sur de California. Tras perfeccionar sus acentos con películas como “Jerry Maguire”, logran engañar a ejecutivos de una discográfica importante y obtienen un contrato.
Con un elenco carismático liderado por Seamus McLean Ross y Samuel Bottomley, quienes interpretan a los protagonistas, “California Schemin'” es una historia ágil y entretenida. La película explora los altibajos de esta farsa, incluyendo la presión de mantener la fachada y las tensiones que surgen dentro del dúo, especialmente cuando uno de ellos se deja seducir por el estilo de vida lujoso y empieza a resentir las influencias externas.
McAvoy, conocido por su trabajo en “X-Men”, demuestra una sensibilidad especial para capturar el ambiente de clase trabajadora de los personajes y su lucha por la autenticidad. Aunque la guion toma ciertas licencias dramáticas respecto a la historia real, como la fecha real del contrato y las circunstancias de su ruptura, la esencia del engaño y la ambición juvenil se mantiene intacta.
“California Schemin'” ofrece una visión entretenida de una historia de éxito improbable y las complejidades de la fama. A pesar de que la premisa del ascenso y caída puede resultar familiar, la dirección de McAvoy y la entrega del elenco logran que la película sea una experiencia gratificante y memorable, con potencial para asegurar distribución en cines en Estados Unidos.































