Daniel Day-Lewis, uno de los actores más aclamados de su generación, ha confesado que lamenta haber anunciado su retiro de la actuación en 2017. El ganador del Oscar, quien regresa a la pantalla grande con la película “Anemone”, dirigida por su hijo Ronan Day-Lewis, admitió que debería haberse quedado callado respecto a su decisión.
En una entrevista con Rolling Stone, previa al estreno mundial de “Anemone” en el Festival de Cine de Nueva York, Day-Lewis expresó su arrepentimiento. “Mirando hacia atrás ahora, ciertamente me habría ido mejor si me hubiera quedado callado”, declaró. Aclaró que su retiro no fue absoluto, sino un cese temporal de “ese tipo particular de trabajo” para poder dedicarse a “otro tipo de trabajo”. El actor británico ya había tomado un descanso prolongado en 1997 para convertirse en zapatero en Italia, regresando a la actuación en 2002 con “Gangs of New York” de Martin Scorsese.
Day-Lewis, quien también se tomó un descanso tras su participación en “Phantom Thread” (2017) de Paul Thomas Anderson, explicó que “nunca tuvo la intención de retirarse de nada”. “Simplemente quería trabajar en otra cosa por un tiempo”, afirmó. “A medida que envejezco, me toma cada vez más tiempo encontrar el camino de regreso al lugar donde el horno vuelve a arder”, pero trabajar con su hijo Ronan “encendió ese horno”.
“Anemone” narra la historia de un hombre de mediana edad (interpretado por Sean Bean) que se adentra en el bosque para reencontrarse con su hermano ermitaño (Day-Lewis). A pesar de “ciertas reservas sobre volver al mundo público” al participar en la cinta, Day-Lewis confesó que su hijo “dejó bastante claro que no lo haría si yo no lo hacía”. El actor sintió “un miedo de bajo nivel, [una] ansiedad por volver a involucrarme en el negocio del cine”, aunque siempre amó el trabajo en sí.
“Anemone” llegará a cines selectos el 3 de octubre, con una distribución nacional el 10 de octubre. La participación de Day-Lewis en esta producción marca su regreso a la actuación tras casi una década alejado de los sets.































