El Departamento del Tesoro de EE. UU. ha incluido a los creadores de contenido digital, como podcasters, influencers y streamers, en la política de “no impuestos sobre las propinas”, lo que podría alterar la economía de este sector. Esta medida, parte de la ley “One Big Beautiful Bill Act” impulsada por el expresidente Trump, permite a los contribuyentes elegibles deducir una parte de sus ingresos por propinas.
La lista publicada por el Tesoro incluye profesiones tradicionalmente asociadas con propinas, como camareros y personal de casino, pero sorprendentemente amplía el beneficio a figuras del mundo digital. Comediantes, cantantes, músicos, DJs y magos también figuran en la nómina, aunque su impacto es mayor en eventos específicos que en la industria musical de alto nivel.
Este cambio podría llevar a los creadores digitales a reconsiderar sus estrategias de monetización. Plataformas como TikTok, YouTube y Twitch ofrecen diversas fuentes de ingresos, pero la exención fiscal sobre las propinas, en contraste con los ingresos por suscripción, podría incentivar a los creadores a priorizar las donaciones directas de sus seguidores.
Existen limitaciones, como un tope anual de deducción de $25,000 y umbrales de ingresos para su aplicación gradual. Además, las propinas recibidas en ciertos campos como la salud, las artes escénicas y el atletismo no califican para la deducción. A pesar de esto, la inclusión de creadores digitales representa un cambio en la estructura de incentivos y un reconocimiento del creciente poder de estos en el panorama mediático y político actual.































