El reconocido actor venezolano Édgar Ramírez incursiona como productor en “It Would Be Night in Caracas”, un drama dirigido por Mariana Rondón y Marité Ugas. La película, basada en la novela de Karina Sainz Borgo, se centra en la historia de una mujer que enfrenta la muerte de su madre en medio del colapso de su ciudad y la toma de su edificio por una banda criminal. El filme tuvo su estreno mundial en el Festival de Venecia y posteriormente se presentó en el Festival Internacional de Cine de Toronto, donde tuvo su estreno norteamericano.
Ramírez describió la producción como un “acto de amor” y una “necesidad” para hablar sobre la realidad de Venezuela en los últimos 25 años, destacando pequeños actos de dignidad y coraje. “La historia de Venezuela puede sentirse muy específica, pero es una historia dolorosa que millones de personas comparten”, señaló el actor, quien no ha regresado a su país natal en casi una década. Explicó que vivir en el exilio se siente como ser un “zombie emocional” y lamentó la situación de los más de ocho millones de venezolanos desplazados, calificándola como la mayor crisis de desplazamiento del mundo. “Nadie quiere ser inmigrante. La mayoría de los inmigrantes no viajan para conocer el mundo, viajan porque ya no se sienten seguros en sus países y no hay futuro”, afirmó.
El actor enfatizó que la elección de la historia para producir fue cuidadosa, buscando un relato humano y no político, aunque reconoció que “todo lo que hacemos es político, nos guste o no”. Quería que la película resonara con las personas y no se sintiera como una protesta. Ramírez también decidió no protagonizar la película, a pesar de tener un pequeño papel, ya que consideró que la historia era profundamente conmovedora y que la autora del libro, Karina Sainz Borgo, confiara en su visión fue fundamental.
Ramírez se describió a sí mismo como una persona curiosa y apasionada por el material que elige, llegando a ser “como un perro rabioso” cuando se obsesiona con un proyecto. “Me obsesioné mucho con este libro”, confesó, destacando que todos los personajes principales son mujeres y el simbolismo de la ausencia de figuras paternas. Consideró que Natalia Reyes fue la elección perfecta para interpretar a Adelaida, resaltando la “dignidad en el trabajo y en sus ojos” de la actriz.
Con “It Would Be Night in Caracas”, Édgar Ramírez busca ofrecer una perspectiva humana sobre las crisis que enfrentan millones de personas en el mundo, utilizando el arte como vehículo para la reflexión y la empatía.































