La guerra de sucesión en el imperio mediático de Rupert Murdoch ha concluido, con su hijo mayor, Lachlan, consolidando su control tras una millonaria transacción familiar. Este acuerdo pone fin a años de incertidumbre sobre el futuro de News Corp y Fox Corp., dos de las corporaciones de medios más influyentes de Estados Unidos, y abre una nueva era de posibles expansiones y estrategias.
Hace apenas unos meses, el futuro de las empresas de Rupert Murdoch estaba en vilo. Un intento fallido de modificar el fideicomiso familiar irrevocable mantenía en cuestión la dirección de News Corp y Fox Corp. La principal preocupación radicaba en el poder de veto de los hermanos de Lachlan: James, Elisabeth y Prudence. Existía la posibilidad de que el imperio se vendiera antes de un eventual traspaso de poder o de que se desprendieran de activos para facilitar la operación.
Sin embargo, el pasado 8 de septiembre, coincidiendo con su cumpleaños número 54, Lachlan Murdoch recibió un giro favorable. Sus hermanos aceptaron un acuerdo de liquidación por 3.300 millones de dólares, una cifra que sorprendió a la industria y que marcó el fin de una etapa. Con este pacto, Lachlan asegura su control sobre las compañías al menos hasta 2050, garantizando la continuidad de su línea editorial conservadora y reafirmando la estabilidad y el poder de ambas corporaciones.
Este acuerdo elimina la incertidumbre sobre posibles cambios políticos en Fox News, lo que, según analistas como Robert Fishman de MoffettNathanson, “elimina cualquier riesgo de que un cambio en la política de Fox News degrade el valor de los activos de Fox”. La resolución del fideicomiso familiar permite a Fox concentrarse en sus iniciativas estratégicas sin temor a un estancamiento en la sucesión.
Adicionalmente, el acuerdo otorga a Lachlan Murdoch la libertad para reestructurar el imperio familiar a su conveniencia. A pesar de que su porcentaje de acciones con derecho a voto se ha visto diluido, sigue siendo suficiente para protegerse de activistas o adquisiciones hostiles. La influencia de Lachlan ya se ha hecho sentir, como en la adquisición del servicio de streaming Tubi por 440 millones de dólares en 2020 y la apuesta por contenido generado por creadores.
Ahora, con la sucesión asegurada, los analistas de Wall Street anticipan un periodo de importantes movimientos corporativos. Fox, con una sólida posición financiera y bajo endeudamiento, podría intensificar sus actividades de fusiones y adquisiciones. “Ahora que Lachlan Murdoch ha consolidado el control en un mundo post-Rupert, no nos sorprendería ver un mayor nivel de agresividad en torno a las fusiones y adquisiciones”, señaló Rich Greenfield de Lightshed. La compañía podría también considerar invertir más en contenido original para Fox One.
Este desenlace en el seno de los Murdoch coincide con una reconfiguración general del panorama mediático. Otras figuras, como David Ellison en Paramount, también están fortaleciendo su posición. Empresas como Comcast y Warner Bros. Discovery están reestructurándose, y gigantes como Disney se preparan para elegir a su próximo CEO. La consolidación y las adquisiciones se perfilan como las estrategias dominantes en una industria en constante transformación.































