La actriz Olivia Cooke, conocida por su papel de Alicent Hightower en “House of the Dragon”, reveló en una reciente entrevista que abofeteó tan fuerte a un compañero de reparto que este terminó llorando.
El incidente ocurrió durante la filmación de una escena para la popular serie de HBO, donde Cooke interpreta a la madre de Tom Glynn-Carney, quien da vida a su hijo en pantalla, el rey Aegon Targaryen. Según relató la actriz de 31 años al periódico británico The i Paper, Glynn-Carney le pidió que la bofetada fuera “real”. Tras consultar con el coordinador de dobles, quien le dio luz verde, Cooke ejecutó la acción con gran fuerza.
“¡Le di una paliza!”, exclamó Cooke, añadiendo que “no conozco mi propia fuerza”. La actriz confesó sentirse “horrible” y “enferma” después del golpe, a pesar de que la reacción de su compañero era la esperada para la cámara. Este episodio se da en un contexto donde Cooke también ha alzado la voz sobre las precarias situaciones que enfrentan las actrices en Hollywood, especialmente las principiantes, al expresar incomodidad durante escenas íntimas.
Cooke destacó la importancia de los coordinadores de intimidad, figuras que surgieron en “Game of Thrones” y que actúan como “voz” para los actores, previniendo que se sientan vulnerables o que “se lleven un trozo de sí mismos” al representar la pasión en pantalla. La tercera temporada de “House of the Dragon” se espera para el próximo año, mientras tanto, la actriz promociona su nuevo thriller “The Girlfriend” en Prime Video.































