La directora suizo-argentina Milagros Mumenthaler irrumpe con “Las Corrientes” (The Currents), un hipnótico estudio de personaje que explora la desintegración de una mujer aparentemente exitosa. La película, aclamada en festivales como Toronto y Nueva York, destaca por su rigor estilístico y emotividad, presentando un misterio existencial cautivador.
“Las Corrientes” sigue a Lina (Isabel Aimé González-Sola), una diseñadora de moda en Buenos Aires cuya vida, a simple vista, es envidiable: una carrera exitosa, un matrimonio estable y una hija adorable. Sin embargo, tras un intento de suicidio en Ginebra, Lina desarrolla una extrema aversión al agua, manifestación de un malestar más profundo. La cinta evita caer en clichés del “cine de arte”, optando por la sutileza y la empatía para retratar la brecha entre la imagen pública y la realidad interna.
Mumenthaler utiliza recursos visuales y sonoros para evocar la disociación de Lina. El sonido envolvente, que mezcla ruidos cotidianos con música clásica, y las imágenes granuladas acentúan su estado mental alterado. La actuación de González-Sola, descrita como de “fascinante translucidez”, junto a una dirección que se aleja de los giros argumentales predecibles, crea un retrato matizado de cómo las personas manejan crisis personales mientras intentan mantener la normalidad.
La película también aborda temas como la identidad, el género, la clase social y el impacto del pasado, anclando la narrativa en emociones humanas reconocibles. Las interacciones de Lina con su hija y su entorno revelan las presiones sociales y la autoexigencia de mantener una fachada perfecta, exponiendo la agotadora performance que implica sostener el “yo” social frente a la fragilidad interior.
“Las Corrientes” se presenta como un fascinante rompecabezas sobre la fragilidad humana y la complejidad de la identidad femenina en el mundo contemporáneo, dejando al espectador reflexionando sobre las apariencias y las realidades ocultas.































