El Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF) busca consolidarse como un centro neurálgico para la industria audiovisual con el lanzamiento de su primer mercado oficial de contenidos en 2026. Este nuevo espacio pretende diversificar la oferta, incluyendo no solo cine, sino también televisión, videojuegos y formatos inmersivos, compitiendo así con eventos consolidados como el American Film Market (AFM) y el Festival de Cannes.
Durante décadas, TIFF ha funcionado con un mercado informal, centrado principalmente en películas ya terminadas. Sin embargo, la iniciativa “TIFF: The Market”, que se desarrollará del 10 al 16 de septiembre de 2026, contará con una inversión de 23 millones de dólares canadienses por parte del gobierno de Canadá. El objetivo es crear un ecosistema integral donde compradores y vendedores puedan interactuar y cerrar acuerdos, abarcando diversas facetas del contenido digital. Fuentes de la industria expresan tanto interés como escepticismo, especialmente por la proximidad de fechas con otros eventos clave.
La principal preocupación radica en el calendario. TIFF se celebra apenas tres meses después de Cannes y pocas semanas antes del AFM, lo que podría dificultar la preparación de proyectos y la logística para los asistentes. “Será mucho más difícil tener los paquetes listos durante el verano después de Cannes”, señala Andrew Frank de Mongrel Media, quien también cuestiona la propuesta de valor única de Toronto frente al AFM ante el aumento de los costos para los asistentes.
La debilidad actual del AFM, que tras su paso por Las Vegas el año pasado regresa a Los Ángeles en un nuevo recinto y con un cambio de liderazgo en su organización, podría ser una oportunidad para TIFF. “El AFM no es un mercado que atendamos; después de Cannes, nuestro siguiente es Berlín”, comenta Samuel Blanc de The Party Film Sales, sugiriendo que un mercado otoñal bien estructurado en Toronto podría revitalizar este periodo, especialmente para el cine de autor europeo que busca alternativas más accesibles.
TIFF ha enfatizado que su mercado será de “contenidos” y no solo de “cine”, integrando televisión, videojuegos y contenido XR. Sin embargo, esto plantea interrogantes sobre la saturación del calendario, ya que eventos como Gamescom y MIPCOM coinciden temporalmente. A pesar de las dudas, la industria se muestra dispuesta a dar una oportunidad a TIFF, dada la disrupción general que vive el sector y la percepción de Toronto como un puente natural entre las industrias estadounidense e internacional, además de un posible centro para la financiación y coproducción global, un aspecto clave ante las cambiantes dinámicas de producción y distribución. La preocupación por el clima político en Estados Unidos también podría favorecer a Toronto como destino para compradores internacionales.































