La reconocida chef Paula Deen, quien alcanzó la fama mundial con su programa de cocina sureña, reaparece en un nuevo documental para abordar la controversia que en 2013 casi destruye su imperio mediático y culinario. “Canceled: The Paula Deen Story”, estrenado en el Festival Internacional de Cine de Toronto, busca ofrecer su versión de los hechos, con la participación de sus hijos y socios comerciales, Jamie y Bobby.
En 2013, Deen se vio envuelta en un escándalo al admitir en una deposición judicial que había utilizado la “N-word” en el pasado. Esto ocurrió en el contexto de una demanda por discriminación racial y laboral presentada por un exempleado en uno de los restaurantes de su hermano. Aunque la parte de discriminación racial de la demanda fue desestimada, el caso provocó la reacción de importantes empresas como Walmart y Food Network, que retiraron su apoyo a Deen, llevando al colapso de su imperio.
A sus 78 años, Deen se muestra dispuesta a dar su versión, sintiendo que su historia no ha sido contada completamente y que se le dio un “trato injusto”. Según ella, las acusaciones de comportamiento racista fueron inventadas. Bobby Deen, uno de sus hijos, expresó inicialmente sus dudas sobre el documental, considerando que ya había pasado mucho tiempo y que el público ya tenía una opinión formada. Sin embargo, reconoce el deseo de su madre de “recuperar su alma” y buscar la verdad.
Jamie Deen, por su parte, apoya a su madre incondicionalmente, confiando en la objetividad del director Billy Corben, conocido por su trabajo en “Cocaine Cowboys”. “Billy huele las mentiras a 1.000 millas de distancia”, afirmó Jamie, quien proporcionó material de archivo de más de 25 años para el documental. La familia Deen espera que esta producción les permita aclarar los hechos y ofrecer una perspectiva más completa de lo sucedido, a pesar de las secuelas emocionales y comerciales que aún persisten.
Paula Deen, a pesar de las apariencias y el éxito que algunos de sus negocios han mantenido, afirma sentirse profundamente afectada por la controversia. “No estoy bien aquí dentro”, confesó, señalando su pecho, y enfatizó que no estará en paz hasta que “se conozca toda la verdad sucia”. El documental busca ahora una distribución que permita que su mensaje llegue a un público más amplio.































