Tras el éxito arrollador de ‘Oppenheimer’, Cillian Murphy ha optado por un giro radical en su carrera, sumergiéndose en dramas íntimos y de corte realista. El actor irlandés, ganador del Oscar, presentará próximamente ‘Steve’, un filme que promete explorar las profundidades de la vida de un profesor abrumado, tras el aclamado ‘Small Things Like These’, que debutó en el Festival de Berlín.
Ambas producciones, ‘Small Things Like These’ y ‘Steve’, se distancian notablemente en tono y temática del épico relato sobre el ‘padre de la bomba atómica’. En la primera, Murphy interpreta a un vendedor de carbón en una Irlanda rural que descubre su valor moral para ayudar a una mujer necesitada. ‘Steve’, adaptación de la novela ‘Shy’ de Max Porter, lo sitúa en la piel de un docente de una escuela para jóvenes en riesgo, enfrentando uno de los días más difíciles de su vida.
Murphy produjo ambos proyectos a través de su nueva compañía, Big Things Films, junto al cineasta belga Tim Mielants, colaborador habitual de ‘Peaky Blinders’. Se estima que el costo combinado de estas dos películas es inferior al presupuesto de catering de ‘Oppenheimer’. ‘Small Things Like These’ se rodó entre la conclusión de ‘Oppenheimer’ y la temporada de premios, con Matt Damon sumándose como productor. Netflix, por su parte, aprobó ‘Steve’ inmediatamente después de la ceremonia del Oscar.
“Tan pronto como terminé la gira de premios de ‘Oppenheimer’, nos metimos de lleno en ‘Steve'”. “No fue una estrategia de mi parte, una grande y una pequeña. Eran simplemente las historias que me atraían. Fueron escritas por amigos y, como teníamos una productora, pudimos hacerlas realidad. Y son exactamente el tipo de historias que quiero contar, el tipo de películas que voy a ver yo mismo”, comentó Murphy.
La historia original de Porter se narraba desde la perspectiva de Shy, un adolescente conflictivo en una escuela correccional. Para la versión cinematográfica, Porter reescribió la narrativa desde el punto de vista de Steve, el profesor que intenta evitar que Shy pierda el control. La conexión de Murphy con el personaje se fortalece por su entorno familiar, con padres y tíos dedicados a la docencia, además de que el papel fue escrito pensando en él, incorporando sus gestos y su forma de hablar.
El proceso de filmación de ‘Steve’ se caracterizó por su enfoque inmersivo. Se rodó enteramente en una única locación, la escuela correccional, y de manera cronológica. El director Tim Mielants empleó un estilo visual y sonoro experimental, descrito como “punk”, con cámara en mano y una banda sonora de heavy metal y drum-and-bass. Para mantener a Murphy anclado en el personaje, Mielants creó “mapas cerebrales” que detallaban los estados emocionales de Steve. A pesar de que cada línea del guion estaba escrita, las actuaciones se mantuvieron crudas y espontáneas, buscando una autenticidad impactante.
Murphy admitió que, tras el “circo” de ‘Oppenheimer’ y la temporada de premios, está en un proceso de recalibración. “Probablemente estoy menos inclinado a trabajar todo el tiempo ahora. Este año no habré actuado en absoluto. Estoy más dispuesto a ser paciente y esperar lo correcto”. Para el actor, lo “correcto” probablemente provendrá de colaboradores habituales, valorando la confianza y la conexión que se forja a través de proyectos compartidos, donde la historia prima sobre la escala y el presupuesto.































