Los ganadores del Oscar Russell Crowe y Rami Malek protagonizan un tenso drama psicológico en “Nuremberg”, la nueva película del guionista y director James Vanderbilt. El filme narra los esfuerzos por llevar a la justicia a la cúpula nazi tras la Segunda Guerra Mundial, centrándose en los Juicios de Núremberg.
La historia se sitúa en 1945, con la muerte de Adolf Hitler y el fin de la guerra. Varios jerarcas nazis han sido capturados, entre ellos Hermann Göring, interpretado por Crowe. El teniente coronel estadounidense Douglas Kelley (Malek), un psiquiatra militar, es llamado para evaluar a los prisioneros nazis. Su objetivo es definir psicológicamente el mal para evitar futuras atrocidades, mientras recopila material para un bestseller.
El elenco estelar incluye a Michael Shannon como el juez de la Corte Suprema de EE. UU. Robert H. Jackson, quien lidera la formación de un tribunal internacional sin precedentes. Richard E. Grant da vida a Sir David Maxwell-Fyfe, uno de los fiscales. También participan Leo Woodall, John Slattery y Andreas Pietschmann. La película, basada en el libro de 2013 “The Nazi and the Psychiatrist” de Jack El-Hai, fue adquirida recientemente por Sony Pictures Classics para Norteamérica.
Jackson considera que incluso los criminales más notorios merecen un juicio justo. El desafío principal es lograr que Göring, aparentemente inmutable, revele su verdadera naturaleza ante el público. Para ello, Jackson y Kelley deberán ganarse su confianza y apelar a su narcisismo, demostrando que la guerra psicológica continúa a pesar del fin del conflicto bélico.
Vanderbilt, conocido por guiones como “Zodiac”, comparte que la adaptación del libro fue casi instantánea, fascinado por la perspectiva única que ofrecía para abordar esta parte de la historia. Buscó un enfoque de thriller para hacer la película entretenida y emocionalmente atractiva, sin sacrificar la seriedad de los temas tratados.
La película evoca la tensión de “El silencio de los inocentes” en la dinámica entre Kelley y Göring, quienes intentan superarse mutuamente. Vanderbilt también se sintió atraído por la historia de Robert Jackson, un personaje no central en el libro, pero cuya labor en la creación del tribunal y como fiscal principal le pareció fundamental contar.































