En la nueva docuserie “Canceled: The Paula Deen Story”, el director Billy Corben explora la caída en desgracia de la popular chef de televisión Paula Deen. La producción, presentada en el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF Docs), busca ofrecer una mirada a los eventos que llevaron a la cancelación de Deen, pero según las primeras críticas, se centra más en las excusas que en un análisis profundo.
El documental de 1 hora y 43 minutos cuenta con la participación de Bobby Deen, hijo de Paula, quien inicialmente expresó dudas sobre la necesidad de la producción. A pesar de sus reservas, la película parece ofrecer una perspectiva compasiva hacia la chef, explorando los escándalos que marcaron su carrera. Se detallan aspectos de su biografía, como la temprana muerte de sus padres y un primer matrimonio difícil, que contribuyeron a problemas de depresión y agorafobia antes de que construyera su imperio culinario.
El núcleo del escándalo de Deen giró en torno a una demanda por discriminación y el uso de la palabra “N” en una deposición. La película debate si sus disculpas fueron suficientes y cómo la percepción pública de su “cancelación” difiere para distintas personas. El historiador gastronómico Michael Twitty aporta un análisis clave, sugiriendo que fueron los blancos quienes realmente cancelaron a Deen, ya que la comunidad afroamericana no se sorprendió por sus acciones.
Las críticas señalan que el documental, si bien presenta elementos para iniciar una discusión sobre la “cultura de la cancelación”, falla en realizar un análisis crítico. En lugar de profundizar en la rendición de cuentas, la película parece enfocarse en las justificaciones de Deen, minimizando sus errores y atacando a quienes la criticaron, como Anthony Bourdain. La producción es vista como un intento de complicar o redimir un legado dañado, aunque se cuestiona la profundidad del análisis ofrecido por el director.































