El actor y productor canadiense Ryan Reynolds reflexionó sobre sus raíces y su trayectoria en Hollywood durante el Festival de Cine de Toronto, destacando la importancia de su identidad nacional en un contexto de “guerras culturales”. Reynolds, conocido por su papel en la franquicia “Deadpool”, afirmó no identificarse con posturas políticas extremas, calificando la “política de identidad” como divisiva y binaria.
“Canadá me ayudó a mantener la cabeza bien puesta. Canadá fue como un tercer padre”, señaló Reynolds, atribuyendo a su crianza en Vancouver y su formación en comedia de improvisación un enfoque más colaborativo y menos competitivo en los sets de filmación. El actor se encontraba en Toronto para el estreno mundial del documental “John Candy: I Like Me”, que produce y que rinde homenaje al fallecido comediante canadiense.
Durante su intervención, Reynolds recordó a John Candy como un profesional excepcional pero con luchas internas, marcada por su deseo de complacer a los demás y problemas de salud mental que ocultaba tras su carisma. “Uno de los aspectos de John era que complacía a la gente y estaba lidiando con problemas de salud mental. Todos lidiamos con problemas de salud mental”, comentó Reynolds, subrayando la necesidad de hablar abiertamente sobre estos temas.
El actor también evocó sus inicios en la televisión canadiense y su experiencia migrando a Hollywood, describiendo a los canadienses como personas comprometidas con “lo correcto”, aunque a veces esto pueda ser un exceso. Reynolds compartió cómo el consejo de un guionista de “tomar el escenario” lo impulsó a desarrollar su propia voz y a asumir roles protagónicos, marcando un punto de inflexión en su carrera. Su participación en “Linterna Verde” y su rol como productor en “Deadpool” fueron clave para entender la importancia de asumir riesgos y la creatividad bajo presión.
Finalmente, Reynolds reiteró su filosofía sobre la producción cinematográfica, enfatizando que la conexión con el público es más valiosa que los presupuestos millonarios o los efectos especiales. “No necesitas tanto dinero. Solo necesitas poner algo en pantalla con lo que la gente conecte. Y no son superpoderes”, concluyó, reafirmando su enfoque en historias auténticas y con las que él mismo se identifica.































