La reconocida actriz Jodie Foster, ganadora de dos premios Oscar, se aventura en un nuevo territorio cinematográfico al hablar francés por primera vez en un papel protagónico en la película “A Private Life”. Este filme, dirigido por Rebecca Zlotowski, explora una faceta hasta ahora desconocida de la actriz, mostrando su lado más frágil y vulnerable.
La cinta, que tuvo su estreno en Cannes y próximamente llegará a Toronto, presenta a Foster como la Dra. Lilian Steiner, una psicoanalista estadounidense en París cuya vida se ve alterada tras la misteriosa muerte de un paciente. Este suceso desencadena una serie de eventos que obligan a Lilian a confrontar su complicada vida familiar y su relación con su exesposo.
Foster expresó su satisfacción por haber encontrado el proyecto adecuado para incursionar en el cine francés. “Realmente quería hacer una película francesa. Y este guion es muy bueno para mí. Honra la tradición francesa donde los objetivos son internos y un tanto pequeños, y sin embargo, hay tanto cine en él”, comentó la actriz, destacando el impulso narrativo y los giros argumentales que caracterizan la producción.
La experiencia de actuar en francés, según Foster, modificó su interpretación, dotándola de una nueva personalidad. “Tengo una personalidad diferente porque no tengo tanta confianza”, señaló. “Tengo un estilo de actuación mucho más suave como francesa. Y le da algo al personaje: que está llena de ansiedad, que no se le escucha, que no se le oye. Y mi voz es diferente; mi voz en francés es mucho más aguda que en inglés”. Esta vulnerabilidad contrasta con los personajes fuertes e inteligentes que definieron su carrera, como en “The Accused” o “The Silence of the Lambs”.
Durante la filmación, Foster interactuó con el legendario actor francés Daniel Auteuil, quien interpreta a su exesposo. La química entre ambos fue clave para el desarrollo del personaje. “Nunca lo había conocido y fue la pareja perfecta”, afirmó Foster. “Él es el contrapunto perfecto para Lilian Steiner porque es suave, divertido y no se toma a sí mismo en serio”. La película culmina con una escena emotiva donde Lilian finalmente confronta su pasado.
“A Private Life” representa un nuevo capítulo para Foster, quien a sus 61 años continúa sorprendiéndose a sí misma. Tras un período de roles más selectivos, la actriz vive un renacimiento profesional, consolidando su legado en la industria cinematográfica con interpretaciones que exploran la complejidad de la experiencia humana.































