El creciente interés de la industria cinematográfica internacional por Jordania se debe a su rica historia como escenario de producciones icónicas y a su desarrollo como centro regional de producción audiovisual. Figuras como la cineasta local Zain Duraie destacan la profesionalidad de los equipos jordanos, un factor clave que atrae a cada vez más proyectos.
Duraie, cuya ópera prima “Sink” se estrena en el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF), comenzó su carrera trabajando en cortometrajes de la reconocida cineasta palestina Annemarie Jacir, quien filma frecuentemente en Jordania. La industria cinematográfica ha tenido un impacto poderoso en la escena local, y la calidad de las tripulaciones jordanas es algo de lo que se sienten muy orgullosos.
Este año, “Sink” no es el único filme árabe que resuena en el TIFF. “Palestine 36”, el último largometraje de Jacir, un drama histórico sobre el levantamiento palestino de 1936, fue rodado en Jordania y es la primera producción árabe seleccionada para la sección Gala del festival, además de ser la candidata oficial de Palestina a los Oscar.
Desde “Lawrence de Arabia” (1962) de David Lean, que inmortalizó paisajes como Wadi Rum, Jordania ha sido el telón de fondo de superproducciones como “Indiana Jones y la Última Cruzada”, “Misión Rescate” (The Martian), “La Noche Más Oscura” (Zero Dark Thirty) y las dos partes de “Dune”. El director Denis Villeneuve ha elogiado tanto el paisaje “impresionante” como la calidez de su gente, señalando la diversidad de escenarios que se encuentran a cada pocos kilómetros.
Con este impulso, se espera que Jordania consolide su posición como un destino cinematográfico de primer nivel, atrayendo tanto a producciones de Hollywood como a talentos emergentes del cine árabe.































