La cineasta Claire Denis regresa a África con “The Fence”, un drama ambientado en una obra en construcción que evoca un puesto colonial. La película, protagonizada por Matt Dillon, explora las tensiones sociales y raciales heredadas del colonialismo a través de una historia que se desarrolla durante una tensa noche. “The Fence” se presentó en el Festival Internacional de Cine de Toronto.
La trama se centra en Horn (Matt Dillon), un capataz estadounidense que debe lidiar con un posible encubrimiento de asesinato y la llegada de su novia británica, Leonie (Mia McKenna-Bruce), a un territorio hostil. Adaptada de la obra de teatro “Black Battles with Dogs” de Bernard-Marie Koltès, esta producción se distingue por su enfoque en el diálogo y las actuaciones, dejando de lado el lirismo visual característico de Denis. Sin embargo, la dirección de Denis logra extraer interpretaciones notables de los jóvenes talentos Mia McKenna-Bruce y Tom Blyth, cuya química aporta la sensualidad esperada.
Blyth interpreta a Cal, un supervisor de construcción que se convierte en un elemento disruptivo en la relación entre Leonie y Horn. La sospecha recae sobre Cal por la muerte de un trabajador africano, cuyo hermano, Alboury (Isaach de Bankolé), llega al lugar para reclamar el cuerpo. Alboury emerge como la voz moral en un escenario postcolonial, confrontando a Cal y alterando la noche romántica de Horn y Leonie.
La película destaca por crear una atmósfera tensa y sexualizada, especialmente en las escenas que involucran a Blyth y McKenna-Bruce. A pesar de algunos diálogos que pueden sentirse forzados, la cinematografía de Eric Gautier aprovecha al máximo el entorno limitado. Las escenas de Dillon, aunque menos convincentes, forman parte de un drama que, si bien puede ser menor en la filmografía de la directora, no deja de ser impactante.
“The Fence” concluye con un final sombrío, característico del estilo de Denis, especialmente en sus obras ambientadas en África. A diferencia de sus trabajos anteriores, donde la tragedia se insinuaba, aquí se presenta de manera más explícita, marcando una diferencia en su enfoque narrativo. La película, a pesar de sus elementos teatrales, logra momentos de gran intensidad y tensión.































