El músico David Byrne, ícono del pop y rock alternativo, se prepara para una semana de grandes acontecimientos, que incluyen su próxima boda y el lanzamiento de su nuevo álbum, titulado “Who Is the Sky?”. La noticia de su unión con su prometida, Mala Gaonkor, fue anunciada de manera peculiar a través de sus historias de Instagram, acompañada de una foto de lechugas, fiel a su estilo excéntrico. Este evento coincide con la salida de su esperado disco, que promete mantener la energía festiva con su portada vibrante y melodías contagiosas.
Byrne, conocido por su habilidad para transmitir euforia en su música, ha evolucionado su propuesta a lo largo de su carrera. Si en sus inicios con Talking Heads la euforia era más nerviosa, en su reciente etapa, ejemplificada en la aclamada gira “American Utopia” que llegó a Broadway, esta se tornó más cálida y comunitaria. El artista no busca una felicidad ingenua, sino celebrar las particularidades de la vida, describiendo su nuevo trabajo como “una canción de amor a la humanidad”.
El proceso creativo del álbum estuvo marcado por la pausa obligada de la pandemia. “Estaba haciendo ‘American Utopia’ en Broadway, lo cual fue interrumpido por el COVID. No escribí nada durante el COVID. Hice muchos dibujos, pero nada de canciones”, comentó Byrne. Al salir de ese periodo, comenzó a componer, dando forma a historias cortas que a menudo parten de una premisa simple, como la idea de un producto cosmético que rejuvenece, dando lugar a la canción “Moisturizer Thing”.
Para “Who Is the Sky?”, Byrne colaboró con The Ghost Train Orchestra, un ensamble neoyorquino de quince músicos que le atrajo por su distintiva combinación de instrumentos. “Pensé, ‘Ese es un sonido agradable. Esa es una combinación agradable. ¿Y si estas canciones que estoy haciendo sonaran así?’”, explicó el músico. También trabajó con el productor Kid Harpoon, a quien conoció en una fiesta y con quien compartió sus demos, buscando capturar la esencia de sus composiciones.
Ante un panorama mundial marcado por conflictos y divisiones, David Byrne propone una visión optimista y unificadora. “Hay días u horas en los que me siento lleno de ansiedad y preocupación por la nación y por lo que está pasando en el mundo”, admitió. Sin embargo, busca contrarrestar esa negatividad con su arte. “Tengo que ofrecer una especie de contra-fuerza o un antídoto. Tengo que reaccionar contra todo el miedo, la ira, la sospecha y el odio. No somos solo gente mezquina que se odia mutuamente”, afirmó, viendo en la composición y ejecución de sus canciones un acto terapéutico que apela a la humanidad compartida.































