Tras los ataques del 7 de octubre de 2023 en Israel, comenzaron a aparecer en las calles de Nueva York carteles con los rostros de las 251 personas secuestradas por Hamás. Estos afiches, que surgieron de manera misteriosa, también empezaron a ser arrancados casi de inmediato. En medio de este clima de tensión y controversia, Nim Shapira, cineasta estadounidense-israelí radicado en Nueva York, salió a documentar los enfrentamientos entre quienes defendían la permanencia de los carteles y quienes abogaban por su remoción.
El resultado de esta iniciativa es el documental “Torn”, que se estrenará el 5 de septiembre en Nueva York y el 12 de septiembre en Los Ángeles, con más ciudades por anunciar. Para Shapira, la película no se centra en el conflicto geopolítico de Medio Oriente; de hecho, limita deliberadamente las imágenes del 7 de octubre y la guerra en Gaza. “Torn” es una obra que no ofrece respuestas, sino que plantea preguntas, explorando las diversas perspectivas sobre un tema sensible.
“Zigzaguea entre familias de rehenes, protestas, feeds de redes sociales, rabinos, activistas, defensores de las libertades civiles y personas que han sido expuestas por arrancar carteles, mientras se superpone la cobertura de noticias de todo el espectro, desde Al Jazeera hasta Fox News”, describe Nim. “Mi objetivo era capturar la cacofonía cruda de la ciudad —viva, doliente, enojada, dividida— para que la película se sienta inmediata, desordenada y contradictoria, como la propia Nueva York”.
Shapira buscó documentar el conflicto que se manifestaba en las calles de su ciudad, en lugar de enfocarse directamente en el de Medio Oriente. El cineasta enfatiza que su película es “mucho más que eso”; es un filme sobre la compasión, la libertad de expresión y las narrativas contrapuestas, invitando a una reflexión profunda sobre la empatía y la posibilidad de mantener múltiples verdades, incluso cuando son contradictorias.
El documental busca generar un diálogo constructivo y fomentar la escucha entre personas con puntos de vista divergentes. “Mi objetivo más importante era romper las cámaras de eco y la polarización, y con suerte invitar a una conversación”, afirmó Shapira, esperando que su obra sirva como un puente para el entendimiento mutuo en tiempos de división.































