El mundo del cine sigue sorprendido por la abrupta salida de Kim Novak de Hollywood en el apogeo de su carrera, una decisión que muchos consideraron incomprensible. La icónica actriz, que trabajó con leyendas como Alfred Hitchcock y Jimmy Stewart, dejó atrás un camino prometedor, pero las razones detrás de su adiós han sido objeto de especulación durante años. Ahora, su mánager y confidente, Sue Cameron, ha revelado un motivo inesperado que conecta su partida con unos simples pepinillos.
Cameron compartió esta revelación durante una conferencia de prensa en el Festival de Cine de Venecia, donde se presentó el documental “Kim Novak’s Vertigo”. Según la mánager, para 1965, mientras filmaba “The Notorious Landlady”, Novak ya estaba decidida a abandonar Hollywood. En esa época, mientras visitaba la costa de California, la actriz descubrió una hermosa casa cerca de Big Sur, a la que llamó “Gull House”. La compró impulsivamente, planeando usarla como un refugio personal, una señal de su deseo de escapar de la vida en la ciudad.
La decisión de Novak se aceleró tras un deslizamiento de tierra en 1966 que destruyó su casa en Bel-Air. Cameron relató que la actriz, quien cree firmemente en las señales del destino, interpretó este evento como una confirmación de que debía irse. “Mi casa se va, me voy”, pensó Novak. Tomó a sus perros y se subió al coche. La anécdota más peculiar, según Cameron, es que Novak, amante de los pepinillos encurtidos, se dirigió a su lugar favorito para comprarlos, solo para descubrir que se habían agotado. Este hecho, por trivial que parezca, fue la gota que colmó el vaso: “No hay más pepinillos, me voy”, sentenció, y cumplió su palabra.
El documental de Alexandre O. Philippe, “Kim Novak’s Vertigo”, explora estas y otras facetas de la vida de la actriz, incluyendo su amor por los animales, la pintura y su relación con su difunto esposo. La película se exhibe en Venecia en el marco de un homenaje a Novak, quien recibió un premio a la trayectoria. El director Guillermo del Toro destacó la valentía de Novak al tomarse un descanso en la cima de su éxito para buscar la realización personal.
Cameron describió a Novak como una mujer que siempre ha tenido el control de su vida y carrera, eligiendo cuidadosamente sus apariciones y declaraciones. El documental, según Cameron, revela aspectos sorprendentes de su infancia que moldearon su personalidad. La propia Novak, conocida por ser muy crítica, ha expresado su profunda emoción por el documental, llegando a las lágrimas y calificándolo de “obra maestra”, lo que demuestra la conexión personal que logró el cineasta Philippe.































