El documental “Broken English”, presentado en el Festival de Cine de Venecia, ofrece un emotivo y excéntrico homenaje a la icónica cantante, compositora y actriz británica Marianne Faithfull, quien falleció este año a los 78 años. La película, dirigida por Iain Forsyth y Jane Pollard, explora la multifacética vida y carrera de Faithfull a través de una mezcla de estilos.
La cinta entrelaza conversaciones íntimas con la propia Faithfull en sus últimos meses, reflexiones de un grupo de intelectuales sobre su legado, interpretaciones de sus canciones por artistas como Beth Orton y Courtney Love, y viñetas dramáticas protagonizadas por Tilda Swinton, George MacKay y Zawe Ashton, quienes dan vida a burócratas del “Ministerio del Olvido”. Este enfoque ecléctico recuerda a “20,000 Days on Earth”, el aclamado trabajo anterior de los mismos directores sobre Nick Cave.
El documental repasa la biografía de Faithfull, desde su irrupción en la escena musical y contracultural en los años 60 hasta su evolución como figura pública. Las secuencias guionizadas, aunque a veces discordantes con los momentos más espontáneos, ayudan a contextualizar su historia y relaciones, aportando un brillo editorial a la narrativa. Figuras como Tilda Swinton, en su rol de “Supervisora”, y George MacKay, como “Archivista” y entrevistador, aportan capas adicionales a la exploración de su vida.
Faithfull, a través de material de archivo y sus interacciones en la película, muestra una actitud reflexiva y a menudo divertida sobre su pasado, incluyendo sus excesos, luchas contra la adicción y momentos de vulnerabilidad. La película no evita abordar las dificultades personales y profesionales que enfrentó, pero Faithfull las presenta con una aparente ligereza. Las interpretaciones de sus temas por parte de otros artistas, como la emotiva versión de “As Tears Go By” por Beth Orton, enriquecen el tributo.
El conmovedor cierre del filme llega con la interpretación de “Misunderstanding” por la propia Marianne Faithfull, acompañada por Nick Cave y Warren Ellis. Esta, su última grabación, se erige como un agridulce epitafio que celebra una vida plena y rica en experiencias, dejando una huella imborrable en la historia de la música y el arte.































