El actor Noah LaLonde, protagonista de ‘Mi Vida con los Chicos Walter’ en Netflix, comparte detalles sobre la evolución de su personaje Cole en la segunda temporada de la aclamada serie. La nueva entrega, disponible desde el 28 de agosto, profundiza en las complejidades de Cole tras el sorpresivo regreso de Jackie Howard a Silver Falls.
Tras un apasionado beso al finalizar la primera temporada, Cole quedó desconsolado cuando Jackie decidió volver a Nueva York, dejando en el aire su incipiente relación y la confesión de amor de su hermano Alex. En esta nueva etapa, Cole ha buscado un nuevo rumbo, enfocándose en sus estudios y explorando su pasión por el fútbol de una manera diferente. Según LaLonde, el encuentro con Jackie y la fortaleza que ella demostró tras la trágica pérdida de su familia le brindaron a Cole una nueva perspectiva, animándolo a proyectar un futuro más prometedor.
“Está intentando ser mejor para las personas. No siempre lo logra, pero lo intenta”, comenta LaLonde sobre el Cole de esta temporada. El actor explica que Cole admira la resiliencia de Jackie ante la adversidad, una cualidad que él mismo lucha por incorporar en su vida. “Creo que en ella ve algo que realmente quiere para sí mismo”, añade, sugiriendo que Cole aún no se siente digno del amor de Jackie y necesita trabajar en su propio crecimiento personal.
La carrera de Cole giraba en torno al fútbol, pero al quedar “fuera de juego”, se encontró “muy confundido y muy negativo”. En la segunda temporada, lo vemos “aceptando esa realidad” y “redefiniendo su dirección” a través de clases de verano, tutorías y preparación para los exámenes SAT. Incluso pide ayuda a Jackie con sus estudios, lo que la emociona. Además, Cole busca “reutilizar sus habilidades” como asistente de entrenador, un rol que le cuesta aceptar al observar desde la banda.
El actor describe la dificultad de Cole para adaptarse a su nueva realidad como un “viaje en curso”. “La diferencia entre estar en el juego y estar en la banda es algo muy difícil de asimilar”, afirma. LaLonde también señala que, como estudiante de secundaria, Cole aún no ha aprendido la lección de que la certeza puede ser engañosa y que las habilidades desarrolladas a lo largo de la vida no deben desperdiciarse. En el episodio cinco, esta tensión culmina en un momento de autoboicot durante un baile, donde Cole bebe y se comporta de manera inapropiada, decepcionando a su familia y a Jackie.
“No creo que fuera totalmente inmerecido, pero la dureza lo devolvió un poco a la realidad”, explica LaLonde, refiriéndose a las consecuencias de las acciones de Cole. Las frustraciones se acumulan: Jackie pide espacio y amistad, él no puede jugar al fútbol, el equipo gana sin su gloria, y se entera de que Dylan asistirá a un campamento de fútbol. “Se acumula hasta el punto en que te preguntas, ¿qué esperas?”, concluye el actor, quien aclara que, si bien no defiende el comportamiento, este surge de una reacción a un comentario hiriente sobre la chica que le importa.
Mientras tanto, Jackie y Cole mantienen distancia, pero ella reanuda en secreto su relación con Alex, el hermano de Cole. La situación es “frustrante” para Cole, quien mantiene la esperanza de que su relación con Jackie sea solo una pausa temporal.































